[ES] Síndrome del impostor y academia: de la rigidez anticipatoria al perfeccionismo adaptativo
Si alguna vez sentiste que no eres lo suficientemente buen@ en tu campo a pesar de tus logros, o que en cualquier momento alguien descubrirá que no mereces estar ahí, es probable que estés experimentando el síndrome de l@s impostor@s.
Este fenómeno es especialmente común en el mundo académico u otros ámbitos de alto rendimiento, donde la autoexigencia y los estándares elevados pueden generar un bucle de inseguridad y ansiedad constante. Pero aquí está el detalle: el problema no es la búsqueda de la excelencia en sí, sino cómo nos relacionamos con ella.
Excelencia vs. Perfección: la diferencia que cambia todo
Uno de los errores más comunes en el mundo académico es confundir excelencia con perfección.
Buscar la excelencia te impulsa. Buscar la perfección te paraliza.
El "académico real": la imagen inalcanzable que refuerza el síndrome del impostor
Quienes hemos experimentado el síndrome del impostor@ en el ámbito académico solemos tener una imagen idealizada y ficticia del "académico real".
El académico real es aquel que:
En contraste, aquella persona experimentando el síndrome del impostor, hiperconsciente de sus propias faltas y errores, se percibe, naturalmente, muy lejos de este modelo inalcanzable. Como consecuencia de esto es que se crea con el tiempo la creencia de que, por más que se esfuerce, nunca estará a la altura.0 Estas sensaciones se ven particularmente exacerbadas en mujeres y minorías, que sienten que deben "demostrar" que están a la altura y merecen estar ahí. Y aquí es donde surge la rigidez anticipatoria, una forma de perfeccionismo extremo que intenta cerrar esa brecha imaginaria.
Rigidez anticipatoria: cuando el miedo dirige tu trabajo
La rigidez anticipatoria ocurre cuando te preparas para un posible fracaso antes siquiera de intentarlo. Es una forma de anticipar todos los posibles errores, asegurarte de que todo sea perfecto y evitar cualquier crítica a toda costa.
Señales de rigidez anticipatoria:
¿Resultado? Autosaboteas oportunidades laborales, el síndrome del impostor se refuerza, el estrés se acumula y la productividad cae en picada.
Perfeccionismo adaptativo: usando los recursos a tu favor
En contraste, el perfeccionismo adaptativo es una forma saludable de buscar la mejora continua sin caer en la autocrítica paralizante. Se trata de esforzarte por la calidad sin dejar que el miedo al error te bloquee.
Cuando realizas perfeccionismo adaptativo:
¿Resultado? Te vuelves más eficiente, disfrutas más tu trabajo y sigues progresando sin sentirte atrapada/o en un ciclo de autoexigencia tóxica.
De la rigidez anticipatoria al perfeccionismo adaptativo
Si te identificaste más con la rigidez anticipatoria, aquí te dejo tres pasos clave para empezar a soltarla:
¿Para qué sirve saber esto?
La clave no es eliminar el perfeccionismo, sino aprender a usarlo a tu favor. Si logras soltar la rigidez anticipatoria y moverte hacia un perfeccionismo más adaptativo, no solo reducirás el estrés, sino que también lograrás disfrutar de tus éxitos en lugar de padecerlos.
Referencias:
1. Christiansen, M. L. (2024). Impostorismo académico. El bucle paradójico del miedo al fracaso y al éxito. Revista Multidisciplinaria Voces De América Y El Caribe, 1(2), 201- 248. https://remuvac.com/index.php/home/article/view/80.
